En los últimos años la
figura del docente se ha desprestigiado en todo sentido, hasta decir que
cualquiera puede ser profesor. Si nos preguntaran si cualquiera puede ser médico,
no dudaríamos en la respuesta, pero cuando se habla de docencia, tampoco
dudamos nuestra respuesta, cualquiera puede ser profesor. No cualquiera puede
ser profesor, un profesor necesita de vocación docente al igual que un médico
necesita de vocación médica.
Esto es consecuencia del
proceso de selección de profesorado, ya que muchos actuales docentes eligieran
ser profesores como segunda opción. La mayoría de los profesores que he tenido
en el colegio, habían elegido ser profesores como segunda opción o como la última
y única opción que tenían. Esto se veía ya que cuando llegabas a un curso nuevo,
con profesor nuevo se podía ver indiscutiblemente cual tenía vocación y cual
no. Un profesor necesita vocación y una formación actualizada para poder ayudar
a sus alumnos a que aprendan lo mejor posible.
En el INED21 se han propuesto
dos medidas en “Desde la igualdad a la excelencia” para poder mejorar el
proceso de selección del profesorado. La primera es el DIR (Docente Interno
Residente) y el “Equilibrio metodológico”“Equilibrio metodológico”, el cual recoge una síntesis de las metodologías
de trasmisión directa, constructivas y horizontales a través de las TIC.

